ENTREVISTA: Gustavo
López
"Esto se va a poner bomba"
El DJ es otro talento argentino que
juega en EspañaDe paso por Buenos Aires, lo sorprendió el crecimiento de la escena
dance local
Fue el primero en
seguir sus instintos y romper la formación original de la Urban Groove, el colectivo DJ
que sembró la semilla electrónica en nuestros pagos y que de sus ocho integrantes
fundadores hoy sólo quedan cinco. Porque un día, hace ya tres años, Gustavo López
descubrió que había alcanzado su techo profesional y que debía subirse a un avión que
lo dejara en algún lugar del viejo continente.
"Necesitaba aprender más, profesionalizarme, irme a donde
realmente suceden las cosas en música electrónica - dice ahora, de regreso temporario-.
Me radiqué en España por una cuestión familiar y elegí quedarme en Barcelona, una
ciudad que me parece superartística". Si bien perfeccionarse fue la razón principal
de su partida, el dee jay que navega entre el house, el tech house y un techno que no
llega a ser hard reconoce que a la hora de tomar la decisión de viajar al exterior
hubo otro detonante. "Además, la escena no generaba un lugar para mí. Hay algunas
injusticias aquí, monopolios, tú sabes... cosas que no me gustan".
Claro que el que habla no es aquel Gustavo López, el otro
argentino que pisa fuerte en la madre patria cuando se calza la camiseta del Celta de
Vigo. Aunque éste, como su tocayo, también tiene ganado un lugar en la península y
cuando sale a escena se comporta como un número diez. Su curriculum, algunos grandes
hitos -haber sido telonero de The Prodigy con la Urban- y su experiencia le alcanzaron
para vivir de su música. Un asunto que no le fue difícil, ya que -como él dice- sus
diez años de malear vinilos y sus "cojones" quedan en evidencia ni bien se para
frente a las bandejas. Así, fue residente de Uptone -el club de los dueños del sello
Newtone Records-, uno de los privilegiados que pasó por la cabina del elitista Moog,
pinchadiscos de El Divino y de los bares que salpican el puerto de Ibiza, y DJ en la
ciudad de sus padres, Gijón.
"El público es totalmente diferente al argentino, que es
más de hacer ¡¡Uaaau!!, de saltar -imita gestos y onomatopeyas-. Ellos curten esta
música desde hace mucho, la tienen más vivida... Acá si no saltan te preguntas qué
pasa esta noche, pero allá son más cultos". Lejos de hacer una crítica a la
escena local, a este López que adoptó el acento español como propio le brillan los ojos
cuando dice que nuestra noche es muy especial. "Cuando la Argentina pueda estar mejor
económicamente va a ser la bomba dance. ¡Es que tenemos un caracter...! Yo la
extraño..." No, no es tiempo de añoranzas. Hace quince días que el DJ se
reencontró con el fervor de las pistas porteñas y la impresión de la primera madrugada
todavía le dura. "Esto cambió terriblemente -dice, y se agarra la cabeza,
platinada-. Sabía que venía en un momento complicado y no esperaba encontrarme con una
movida así, tanto más grande, con una generación nueva metida en la música
electrónica y artistas muy buenos". La alegría se le escapa por los poros. El mapa
urbano, la costa atlántica, Punta del Este, quizá... Aquí tiene trabajo asegurado hasta
marzo, pero eso no es lo que más le importa. López sólo quiere llegar al Uritorco,
donde Diego Cid montará en enero la tercera fiesta en el cerro Cordobés.
Constanza
Bertolini [ Ver nota en La Nacion ]
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